viernes, 20 de noviembre de 2009

Algo bueno tuve que haber hecho...

Quizá soy muy joven para hacer un balance como este, de hecho quería bautizar mi blog describiendo el nombre y los componentes del mismo sin embargo el día de hoy me volvió a atrapar la melancolía... Esa que me dio cuando en tan poco tiempo la vida se puso de acuerdo para hacerme ver que había cosas que tenía que arreglar, cosas que quizá había postergado (a quien engaño, sí las postergué, no les di importancia y ahora veo las consecuencias).

Reconozco que No soy un pan de Dios, y últimamente he cometido errores, algunos consensuados. Hace muchos años hice un ejercicio en la preparatoria, esos que son utilizados con los mocosos adolescentes que hacen gala del desorden que los rodea con sus acciones diarias. El ejercicio tenía que ver con enlistar defectos y virtudes, y como es de suponerse la lista de defectos era considerablemente superior a la de virtudes, las dichosas etiquetas que nos hemos pegado conforme pasa el tiempo y que para bien o para mal “forman” nuestra personalidad.

Hoy en día no me animo a hacer la lista, porque sé q mi estado mental no es el más alegre que he tenido, pero pese a ello la lista estaría casi equilibrada, equilibrio es más bien motivado por el amor de otros que me alimentan cada día y que sin que lo sepan me dan temple para levantarme temprano y pensar: ¡ánimo!

La lista será (gracias a Dios) larga, y quizá injusta al no incluir a todos quienes han hecho méritos no por falta de valor, si no por falta de memoria o espacio; pero como escribí en mi tesis: eso me pasa por no comer pasitas, diría mi abuelita.

Mis padres y hermano, incondicionales como yo a ellos.
Mi familia, quienes aparecen sin que los busque y quienes saben quién soy, más de lo que yo misma sé.
Mis mejores amigas: que son realmente una bendición y a veces una incógnita por tan rara que soy. ¿Cómo le hacen para quererme tanto? Saben que es recíproco.
Mis mejores amigos: que son tan sinceros, justos, imparciales y leales. Sin ustedes el mundo de los hombres sería mil veces más incomprensible.
Mis compañeros del trabajo: con quienes comparto la mayor parte de mi vida y a quienes admiro… aunque ellos no lo sepan.
A mi jefe: que es también mi amigo y a quien le admiro y le soy leal, se ha ganado mi entera confianza y respeto.
A mis exnovios: que me han hecho crecer, me han puesto en situaciones extremas y me han vuelto en gran parte quien soy (ahora entiendo malvados!!!)
A mis enemigos: que me han hecho llegar al extremo, que me han ayudado como nadie más poniéndome de cabeza.


…Creo que al final de cuentas, la lista no sería tan equilibrada porque algo bueno tuve que haber hecho para ser tan afortunada.

2 comentarios:

  1. ALGO BUENO ES TENER EL VALOR DE ACEPTAR QUE ALGUN DIA TE DIO SU MANO ,,, CREO QUE ES TAN IMPORTANTE, PERO LO MAS VALIOSO ES QUE LO HAGAS SIN ESPERAR NADA A CAMBIO,,, SOLO DALO Y YA,,,, ERES ESPECIAL,, SABIAS???

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  2. Qué curioso, el día que me escribiste fue el dia que me lo repetí innumerables veces. Muchas gracias, tienes razón lo mejor es dar sin esperar a cambio aunque también creo en la frase: es mejor dar Y recibir.
    Gracias por leerme.

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